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El Tratado de Versalles (1919)
Después del Armisticio del 11 de noviembre
de 1918, las negociaciones para terminar la guerra
se llevan a efecto en Versailles (Francia) y en
sus alrededores (Trianon, Saint Germain) desde mediados
de enero de 1919. Las fronteras son modificadas
en beneficio de los vencedores y de sus protegidos
exigiendo a Alemania fuertes reparaciones por daños
de guerra. El hecho de que el Estado de Serbia-Croacia-Eslovenoa
no hubiese sido aún aceptado por croatas
y eslovenos, no impide a los representantes que
llegan a Versailles, reconocer el Estado de facto
del rey Alejandro I, con desprecio absoluto del
derecho a la autodeterminación de los pueblos.
Los Tratados de Versailles, de San Germain y otros
llevan en ellos las futuras violencias de la Alemania
nazi y las premisas de la Segunda Guerra mundial.
La falsa paz que se inicia con el fin de los combates
el 11 de noviembre de 1918, no durará mucho
tiempo. La Revolución rusa complicará
un poco más esta situación política
de "ni guerra ni paz" en Europa, y con
mayor razón aún en la Europa central
y los Balcanes, por lo tanto, Yugoslavia. Tratados
de paz par separado se firman con:
a) Austria, en Saint Germain, el 10 de septiembre
de 1919. Esta pierde su Imperio y reconoce a los
nuevos Estados surgidos de su antiguo Imperio;
b) Hungría, en Trianon, el 4 de junio de
1920. Hungría pierde la Transilvania en provecho
de Rumania; la Voivodina es entregada a Serbia,
a Eslovaquia y Rutenia. Con Transilvania y Voivodina,
Hungría abandona a más de dos millones
de húngaros que vivirán desde entonces
bajo la administración de Rumania y de Serbia.
En cuanto a la frontera con Croacia, siendo una
frontera histórica entre los dos países,
con una excepción concerniente a la región
de Baranja situada al norte del Drava y del Danubio,
en donde Serbia a entregado a Hungría una
región hasta el Mohacs y que cuenta con una
fuerte población croata, obteniendo en compensación
una gran parte del Banal rumano en la Voivodina
vecina;
c) Turquía, en Sevres, en 1920;
d) Bulgaria, en Neuilly, el 27 de noviembre de 1919.
Bulgaria pierde una parte de Macedonia en provecho
de Serbia, a Tracia en provecho de Grecia y Dobruzda
en beneficio de Rumania;
e) Italia, en Rapallo, el 12 de noviembre de 1920.
El problema más importante era la pretensión
de Italia que exigía la entrega de las provincias
croatas de Istria y Dalmacia, que en la antigüedad
habían hecho parte integrante del Imperio
Romano, y prometidas en 1915 a Italia por los Aliados
para que ésta entrase en guerra contra Alemania.
El gran ejército italiano enviado en 1916
para tomar posesión de estas provincias prometidas,
huye ante un pequeño ejército croata
apostado a orillas del Piave, y que al alba de los
primeros días de noviembre de ese año,
descubre asombrado que ya no hay enemigos a quien
combatir. En este ejército italiano se distinguía
un pequeño caporal llamado Mussolini, y un
gran poeta, D'Annunzio.
Gracias al Presidente Wilson de EEUU, Italia ocupará
Istria y el puerto de Rijeka, pero no toda la Dalmacia.
Es sobre todo esta ocupación, la que lleva
a los diputados croatas a desear una rápida
unión con Serbia, para poder hacer frente
a las pretensiones italianas sobre Dalmacia. Mediante
el Tratado de Rapallo, es firmada la paz con Italia,
la cual obtiene solamente la ciudad de Zadar en
Dalmacia, Istria y la Eslovenia marítima,
con la ciudad de Trieste, la ciudad eslovena de
Goriza más algunas islas croatas. La ciudad
de Rijeka (Fiume) se convierte en un puerto libre
hasta su ocupación por el ejército
italiano conducido por el poeta D'Annunzio. En estos
territorios croatas ocupados por Italia, la población
italiana representaba apenas un 10% de la población
total. Cabe recordar, que el gobierno serbio nada
hizo para impedir este despojo territorial a Croacia
y Eslovenia. Quizás calculando que mientras
menos católicos existiesen en la gran Serbia,
mejor era para los serbios.
En Istria, la población croata se levanta
contra la ocupación italiana de 1921, revuelta
que será aplastada por el ejército
italiano, e Italia inicia de inmediato una rápida
"italianizacion" forzada de la población,
haciendo venir italianos a Istria para asegurar
su poder. Serán estos nuevos emigrantes italianos
los que se regresarán a Italia en 1945.
Lo trágico del Tratado de Versailles, fue
el reparto de Europa en zonas de influencia, fronteras
impuestas de manera autoritaria, y también
la creación de Estados que impondrán
su dominio sobre otras naciones, (checos sobre eslovacos,
serbios sobre croatas, etc.)
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